La terraza de Salammbo
según Gustave Flaubert.






No sé realmente cómo me ha venido al espíritu esta escultura. No llego a comprender que mi trabajo se haya asociado a este libro de Gustave Flaubert titulado "Salammbô". Es verdadero a pesar de todo que acababa de leer esta novela algunas semanas antes de emprender este proyecto.

En primer lugar tuve la idea de un personaje y una serpiente, una grande serpiente: La primera silueta de Salammbo estaba de pie y la serpiente se envolvía alrededor de ella, pero este duo no presentaba ninguna complicidad. Ahora bien Flaubert describe a Salambo un poco como una chiquilla atenta a la salud de su serpiente.






A continuación reflexioné sobre la "puesta en escena" de estos dos personajes. Me imaginé entonces una especie de torre cubierta con una terraza. Pero no era suficiente, rápidamente tuve de deseo que esta escultura diga un momento preciso de la historia para ayudarme a construir las fachadas.


El paso de la novela de Gustavo Flaubert que elegí es el que dice el vuelo de la Vela de Tanit que protege Salambo: Dos hombres, Mathos el mercenario y Spendius, el antiguo esclavo, menos valiente pero más sutil pasan por las canalizaciones de Cartago para penetrar en la ciudad. Es la noche. Pasan ante los guardias dormidos y de terrazas en terrazas conseguirán apoderarse de la vela consagrada, protectora de la ciudad... Es con este motivo que Mathos y Salammbô se encontrarán por primera vez...







Las cuatro fachadas ordenación:
La fachada de las alcantarillas La fachada de las alcantarillas:
Se descubre a Spendius, prudente. La fachada es austera, un poco anticuada incluso. Un friso expresa más que describe, las guerras fundadoras de Cartago. Dos caras de belicosos capsulan esta friso, puede ser héroes olvidados. Se condenó una bahía, flanqueada de dos columnas. Se entreabre una pequeña puerta redonda, como la mirada de una alcantarilla...
façade du Taureau La fachada del toro:
Mathos, más intrépido, ya llegó sobre esta cornisa. Pasó delante del oculus cerrado para la noche. Abandoné la idea de hacer a un soldado durmiendo. Encuentro los Colegios de Abogados menos anecdóticos. Esta fachada es ya menos rústica que la anterior. Los bajorrelieves son más simbólicos: La serpiente y el toro se enfrentan delante del sol...
La fachada de la danza La fachada de la danza:
Aquí los bajorrelieves son más lúdicos musicas y bailarinas ocupan el friso principal. Un palomero sobresale por este motivo. Más bajo, los dos elefantes de combates mencionan las batallas de Cartago. (Salammbô es la hermanastra de Hannibal que se ilustrará más tarde, como su padre Hamilcar, en batallas a espalda de elefantes...)
La fachada celestial La fachada celestial:
Esta fachada es muy simétrica. La serpiente celestial protege Salammbô, al refugio de un elefante. Grabé estrellas sobre las serpientes. El pueblo adora Salammbô, como una divinidad viva. Lleva sobre sí la vela de Tanit de manera hierática, (totalmente diferente del personaje de Salammbô representado sobre la terraza).



En la cumbre de esta vuelta.
Salammbô se preocupa por la salud de su serpiente.
He aquí un extracto del texto de G. Flaubert:


"... Era perturbada por más altas inquietudes: su gran serpiente, el Python negro, languidecía; y la serpiente estaba para los cartagineses un fetiche a la vez nacional y particular. Se lo creía hilos del légamo de la tierra, puesto que surge de sus profundidades y no necesita pies para recorrerla; su planteamiento recordaba las ondulaciones de los ríos, su temperatura las antigüedades oscuridad viscosas plenas de fecundidades, y el orbe que describe en se corrosivo la cola el conjunto de los planetas..."

         Salammbô, capítulo X.

sobre la terraza... sobre la terraza... sobre la terraza... sobre la terraza... sobre la terraza...






Esta plataforma incluye, además de Salambo y su serpiente Python, una cama derramada estrellas, dos palmeras, y dos pilas de plantas.

Fachada del toro y fachada de la danza
Fachada del toro y fachada de la danza.

Una especie de "rosetón" explotación detras de la terraza. Algunas marchas parecen conducir a un promontorio sostenido por una potente cabeza de elefante...

Bronce
Anchura: 22 cm, profundidad: 25 cm, Altura: 40 cm.





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Al XIXo siglo, tres escultores se apoderaron del tema de Salammbô...

Esta escultura chryséléphan de Théodore Rivière presente Mathos enamorado loco de un Salammbo sorprendida... A tener en cuenta que Mathos, el mercenario, es de bronce, y que Salammbo, según las versiones, es de mármol o en marfil. La pierna de Mathos, está completamente en desequilibrio, fuera del zócalo, lo que refuerza la oposición de dos caracteres.
        (Museo de Orsay)


Esta escultura de Maurice Ferrary, es muy ilustrativa. Salammbo, voluptuosa, se adosa a una columna. Sobre la cumbre de ésta, se tallan (en bronce) a cuatro caballos acostados, y a un hombre sentada en sastre sobre una media luna. Una serpiente (en bronce también) desciende de la columna y entrelaza con sensualité Salammbo...
        (Museo de Liverpool)


Jean-Antoine-Marie Idrac centró su tema sobre Salammbo y su serpiente. Los dos se tallan en mármol. Sorprendiendo, la cabeza de la serpiente no es visible de fronte. Eso vuelve más ambiguo aún la mirada interrogadora de Salammbo...
        (Museo de los Augustins en Toulouse)



Bruce Krebs, taller de escultura
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